Retrato respetuoso y convencional


Verdades verdaderas, de Nicolás Gil Lavedra.- Respetuosa aproximación a la vida de Estela Carlotto. Digna, sobria, pero también convencional y básica. No es fácil hacer una biografía. Y menos fácil aún si se trata de recrear una persona que está viva. Y eso le pasa a esta película de Nicolás Gil Lavedra, que es más un homenaje que un documento. El relato va y viene en el tiempo: pasa de los años 70 a nuestros días, del dolor a la esperanza, de los juegos de Laura hasta su trágico final. Y empieza alrededor de una madre común para terminar en el centro de una abuela ejemplar.

La película nos muestra a un ama de casa golpeada por el destino. Una maestra que debe desaprender lo sabido para aprender a descifrar lo ignorado. Una mujer que transforma su dolor en lucha y que debe dejar atrás su rol de madre desolada para poder ser una abuela que busca (y enseña a buscar) a ese Guido que aún no apareció. Y la vemos como madre, esposa, maestra, transmitiendo serenidad, firmeza y decisión.

El filme es correcto, pero le cuesta transmitir el dolor, los pesados silencios, las interminables esperas, las preguntas, el vacío de esta luchadora incansable que peleó contra fantasmas y contra asesinos y que cuando supo que su hija había sido eliminada, en lugar de refugiarse en la angustia y la bronca, se dedicó a recuperar nietos, es decir, a buscar expresiones de vida en medio de tanta muerte.

El filme es demasiado encerrado, con pocos exteriores y un tratamiento amable y respetuoso que acentúa aún más su mayor carencia: no tiene clima; alcanza a redondear un par de retratos humanos, pero falta todo lo demás. (*** BUENA)

AMORES PELIGROSOS

La hora del crimen, de Giuseppe Capotondi.- Sonia trabaja como camarera en un hotel. Y en una cita de solos y solas conoce a Guido, un ex policía que ahora se gana la vida como guardia privado al servicio de un millonario. Se enamoran y cuando están en la casona haciendo el amor irrumpe una banda de forajidos que viene a robar las obras de arte de esa mansión. Matan a él e hieren a ella. Y allí Sonia empezará a vivir extrañas historias ¿Pero es realidad o son sueños? Porque después ella despertará en una clínica. Nada de lo que vivió fue real. Estuvo en coma. Ni siquiera es cierto que Guido haya muerto. Está al borde de la cama. Y todo así.

El filme no está mal, pero es confuso y el final le agrega intriga y pasos en falso a una crónica negra con falsos espejos, que tiene acción, es visualmente atractiva, que está bien actuada (la rusa Ksenia Rappoport le da intensidad y convicción a esta mujer peligrosa y huidiza). Nada es de una sola forma y mucho menos el amor. Hasta el policía, baquiano en esto de tramar engaños y descifrarlos, se ve confundido en medio de un amor que lo dejó sin sospechas ni ilusiones.

Al final, la pareja malvada decide poner distancia con todo, alejarse de polis, perseguidores, padres enojados y novios engañados. Un día cazan el millonario botín y suben a un avión para empezar una nueva vida -así dicen- "en una lejana y tranquila ciudad: Buenos Aires". No saben lo que les espera.



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LEYENDA: Susú Pecoraro es Estela de Carlotto en el filme "Verdades verdaderas"

TELAM
fuente:eldia.com.ar

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